Granada
El tramo Taramay-Lobres tiene un coste previsto de 84,43 millones de euros y una longitud de 7,8 kilómetros,
Arrancan las obras en el último tramo pendiente de la A-7 en Granada
martes, 26/08/2008 11:16
Las trabajos del último tramo aún pendiente de la autovía A-7 en Granada, con 7,8 kilómetros que discurrirán entre Taramay (Almuñécar) y Lobres (Salobreña) y que costarán más de 84 millones de euros, ya han comenzado con los primeros trabajos de limpieza y desbrozado del terreno.Después de que en febrero de 2007 el Ministerio de Fomento adjudicara a la empresa Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) las obras de este último tramo ha sido ahora cuando, tras varios meses de tramitación y estudio, las máquinas han comenzado a funcionar en el entorno.
La empresa adjudicataria ya ha terminado todo lo referente al replanteo y en las zonas afectadas se pueden apreciar, según ha comprobado Efe, miles de estacas informativas para la ejecución de túneles y viaductos, que han requerido expropiaciones y ocupaciones que han sido más lentas de lo previsto.
El último tramo que quedaba por adjudicarse tenía un plazo de ejecución previsto de 34 meses, si bien y en base a las fechas que se barajan por los representantes de las distintas administraciones, la autovía no se podrá abrir al tráfico rodado hasta el año 2010.
No obstante, todo apunta a que la empresa constructora podría acortar los plazos y entregar el tramo antes del tiempo señalado, ya que la obra sólo se abonará al final de su construcción.
El tramo Taramay-Lobres tiene un coste previsto de 84,43 millones de euros y una longitud de 7,8 kilómetros, por lo que cumple la media de la autovía a su paso por Granada, que supone más de diez millones de euros por kilómetro y la convierte en una de las infraestructuras más caras de España.
El trazado comienza al final del tramo La Herradura-Taramay, coincidente con el viaducto del Romeral dentro del término municipal de Almuñécar, y continúa en dirección noreste encontrándose con dos túneles -uno por calzada- de unos dos kilómetros de longitud dentro del término municipal de Ítrabo.
A lo largo del trazado se proyecta el enlace de Molvízar, que conectará la autovía con el camino provincial que da acceso a las poblaciones de Lobres, Molvízar e Ítrabo, mediante un paso inferior.
La adjudicación contempla también el acondicionamiento de dicho camino provincial en el tramo comprendido entre la autovía y la N-323.
En el tramo Taramay-Lobres se prevén además dos viaductos -Romeral y Molvízar- y el túnel de la Minilla, de dos kilómetros de longitud y también está prevista la ampliación de la sección del puente sobre el río Guadalfeo, así como nueve pasos superiores.
Con el fin de aumentar la seguridad en el tramo, se situará un lecho de frenado "por la peligrosidad añadida que entraña la presencia de la Rambla de Molvízar", según fuentes de Fomento.








