Cultura
El grupo de los hermanos Quero, entre 1941 y 1947, tuvieron en jaque a las fuerzas de seguridad
Hoy se presenta en Granada la historia del maquis urbano de los hermanos Quero
jueves, 11/02/2010 08:31
Enviar Imprimir Alfredo Valenzuela/EFE
El profesor de la Universidad Complutense de Madrid Jorge Marco presenta hoy en la granadina Casa de los Tiros "Hijos de una guerra. Los hermanos Quero y la resistencia antifranquista", en la que relata la peripecia del maquis urbano de los hermanos Quero Robles en la ciudad de Granada en la posguerra.El grupo de los hermanos Quero, entre 1941 y 1947, tuvieron en jaque a las fuerzas de seguridad con acciones tan espectaculares como dos secuestros en un mismo día, por los que recaudaron un total de 475.000 pesetas de la época, o entregar una carta en persona en la casa de un juez militar, un teniente coronel, para que liberara a dos muchachos a los que se culpaba de una acción de los Quero.
Según dijo a Efe Jorge Marco, quien tras la publicación de este volumen de quinientas páginas está terminando una tesis doctoral sobre la guerrilla de posguerra en Andalucía Oriental, los Quero y su grupo, que llegó a contar con hasta 16 activistas, protagonizaron más de un centenar de acciones en la ciudad de Granada en ese periodo.
Editado por Comares, las cubiertas del libro, en su cara interior, reproducen un plano de la Granada de la época donde su ubican las quince acciones más sonadas de los Quero, algunas de ellas en la misma Gran Vía granadina, así como los principales refugios que mantuvieron en la ciudad, algunos también en el centro.
Según dijo a Efe Jorge Marco, quizás la acción más espectacular fue el secuestro en una quinta de las afueras de Granada de Manuel Rodríguez Acosta, el banquero más importante de Andalucía y uno de los principales de España.
Tras enviar al chófer de Rodríguez Acosta a la Gran Vía a por un rescate de 225.000 pesetas, marcharon en el mismo coche a la Casa de los Tiros, junto a Capitanía, para perpetrar otro secuestro en la misma Gran Vía, a las cuatro de la tarde y a cara descubierta, y sacar otras 250.000 pesetas, con lo que el mismo día obtuvieron un total de 475.000.
Otra acción inaudita fue el secuestro del general de Intendencia Eduardo Entrala Ríos, por el que obtuvieron medio millón de pesetas tras retenerlo tres días en una cueva a la salida de la ciudad, camino de la sierra.
Marco aseguró que aunque la leyenda popular asoció a los Quero con la resistencia heroica del Albaicín, los hermanos ni tuvieron ningún compromiso político durante los años de la República ni se significaron en acciones bélicas durante la Guerra Civil.
Según el historiador, tras pasar la Guerra en un frente prácticamente inactivo entre Diezma y Guadix (Granada), los hermanos Antonio y Pepe --Pedro se escondió desde el principio y no cayó preso--, todos menores de 30 años, pasaron un año en prisión y ante el aumento de los rumores de sacas y fusilamientos indiscriminados decidieron fugarse y pasar a la clandestinidad.
Así anduvieron en refugios de la ciudad del Albaicín, el Sacromonte y el Barranco del Abogado desde 1941 hasta 1944, cuando la presión policial sobre estos barrios les hizo redoblar la astucia y refugiarse en el centro de la ciudad, para en 1945, cerrándose el cerco sobre ellos, establecerse en las afueras de Granada.
En el grupo de los Quero hubo algún comunista, algún socialista y gente sin adscripción política alguna, al menos la mitad de ellos se suicidaron cuando se vieron cercados y los demás cayeron en tiroteos con la policía o la Guardia Civil.
En el despacho de Franco, recordó Marco, había seis expedientes sobre maquis y guerrilleros, dos de los cuales eran referidos a los Quero y su partida.
El grupo no tuvo un acentuado perfil político y "la gente los veía como parte del pueblo", según Marco, quien señaló que al asesinar al empresario Indalecio Romero de la Cruz en su secuestro frustrado, en 1947 y cuando de los hermanos ya sólo quedaba Antonio, hizo que la partida "perdiera credibilidad en los barrios populares", que consideraron esta acción como un asesinato a sangre fría.








