Cultura | Granada | Local
Eloy Fructuoso, director teatral: “El género clásico es manifestación de unos principios eternos”
Antígona Teatro presenta su nueva obra: 'Las Falsas Confidencias'
Pedro Escribano
Eloy Fructuoso lleva el teatro en la sangre. Hace cincuenta años se subió por primera vez a un escenario y desde entonces no se ha bajado. Se atreve con todo: adapta los textos, dirige la obra y actúa, sólo le falta sentar al público en la butaca. El Grupo Antígona, del que fue cofundador hace siete años, ha escenificado grandes clásicos -Hécuba y Fedra- y ahora presentan un nuevo montaje inspirado en la Francia del siglo XVIII, ‘Las falsas confidencias’. Pueden verlo este fin de semana en Gójar y la próxima semana en el Teatro Isabel la Católica de Granada. 
Pregunta.- Antígona es una agrupación de teatro clásico, ¿en qué se diferencian sus representaciones de las obras contemporáneas?
Respuesta. – Tanto unas como otras son manifestaciones culturales, y nos transmiten las inquietudes de la sociedad bajo la perspectiva de cada momento histórico. El teatro clásico, sin embargo, es portador y manifestación de unos principios eternos y trascendentes, que aun actualmente, siguen teniendo vigencia, en él se encuentran representados todos los valores y las miserias del ser humano.
P.- ¿Es un género olvidado?
R.- Ciertamente, no se representa mucho, y cuando se hace a veces recibe un tratamiento mas actual, para dar una idea de modernidad, sin someterse a los cánones clásicos, cuyo acierto hay que valorar en cada caso concreto. En ocasiones, se frivoliza demasiado el tema y pierde contenido con montajes demasiado modernizados.
P.- Con una silla, una mesa y un solo actor basta para hacer una representación moderna. En cambio, cada traje, la luz, la música y la escena de ‘Las Falsas Confidencias’ está cuidado al detalle.
R.- El género de teatro clásico, por su apariencia, realmente puede dar la impresión de tener un mayor contenido temático, pero el verdadero mérito recae en la trama y en las ideas y en el mensaje que se quieran transmitir. Son dos géneros igual de válidos, cada uno dentro de unas reglas distintas. A nosotros, como ya dijera un crítico al referirse a algún montaje anterior, nos gusta hacer clásico en estado puro.
P.- ¿Le resultó más difícil adaptar las tragedias de ‘Hécuba’ y ‘Fedra’ que la nueva obra?
R.- Cada una es diferente, y todas tienen su complicación. Adaptar textos tan extensos, con mas de dos horas y media de duración, a la medida que actualmente es norma habitual, que no exceda de una hora y 45 minutos, como mucho, ya es bastante difícil y complicado. Lo importante es conseguir que la esencia del argumento se mantenga y la obra conserve el ritmo suficiente para interesar al espectador, y que éste pueda vivir con los personajes la historia que se está desarrollando ante sus ojos. En todas las obras que hemos representado hasta ahora, y que hemos adaptado, creo que lo hemos conseguido. En especial, en ‘Las Falsas Confidencias’ se ha conseguido mantener la esencia del estilo del autor, el llamado “marivaudage”, ese coqueteo que a base de frases y actitudes de doble sentido a veces, impregna toda la obra.
P.- A mi me gusta el personaje del Conde.
R.- Es un personaje muy interesante. Digno representante de la nobleza de la época, algo decadente, pues no debemos olvidar que la Revolución Francesa estaba ya próxima, mantiene la pose y elegancia propia de su clase, pero carece ya de la influencia sobre el resto de la población que en otra época tuvo; en definitiva resulta bastante entrañable. En esta obra se nos representan todas las clases sociales de la época: La nobleza representada por el Conde, una burguesía pujante, los profesionales, y la servidumbre, con unos meros sirvientes, diferenciados de aquellos otros que de buena familia, han venido a menos. Especial mención debo hacer del personaje del criado Dubois, verdadero cerebro de la trama y responsable de muchos de sus acontecimientos.
P.- Con este montaje se atreve con la comedia.
R.- Ciertamente, y he de decir por la experiencia vivida, que es mucho más difícil hacer comedia que tragedia, conseguir que el espectador sonría, sin caer en la chabacanería y la carcajada fácil, manteniendo el ritmo de la obra y el interés del público. Aun pecando de inmodestia, creo que en este caso lo hemos logrado.
P. – Sus montajes anteriores tuvieron la suerte de ser representados al aire libre en los jardines del Palacio de los Córdova. ¿Dista mucho de las actuaciones en la intimidad de un teatro?
R.- Una tragedia griega se presta más a ser representada en espacios abiertos, es mas dable a la ampulosidad que conlleva un gran escenario al aire libre. La acción de “Las Falsas Confidencias” se desarrolla en un salón del París del siglo XVIII y su presentación es más adeucuada a la intimidad de un teatro cerrado.
P.- Como en todo texto clásico, ¿encontraremos amor y muerte en ‘Las falsas Confidencias’?
R.- De entrada te puedo decir que en esta obra no hay muerte. Tan solo puede que haya tristeza en algún momento para algún personaje. Se trata de una comedia de enredo amoroso, con la que el espectador pasa un buen rato, en la que se nos cuentan las peripecias de un chico de buena familia, pero venido a menos, que se enamora perdidamente de una señora muy rica, a cuyo servicio consigue entrar, y en cuyo desenlace desempeña una función decisiva el criado Dubois. Y no debo contar mas.
P.- ¿Qué tal han transcurrido las representaciones hasta ahora?
R. -Muy bien. Estoy muy satisfecho. La presentación se hizo en el Salón de Actos de la Residencia de las Hermanitas de los Pobres, en el Zaidín, en sesión privada, donde fue muy bien acogida, y posteriormente la hemos representado, el pasado Día del Libro, en el teatro de la Casa de la Cultura de Cúllar Vega, con una gran asistencia de público, y con un éxito casi superior a lo esperado. Quero añadir que es una obra y un autor que creo que nunca se ha representado en Granada y de ahí también el interés de la función.
P.- Antígona cada vez es una agrupación menos amateur y más profesional. Sólo falta que cobren como los actores profesionales.
R.- La verdad es que aunque somos unos meros aficionados, siempre tratamos de hacer los montajes lo mas profesionalmente que podemos, intentando superarnos en cada ocasión, haciéndolo lo mejor posible. Soy muy perfeccionista y procuro apurar los detalles, especialmente en la interpretación, y creo que en esta ocasión tengo motivos para sentirme orgulloso de todos los actores.
P. -Recordaréis con especial emoción a la desaparecida Purita Barrios…
R.- La echamos muchísimo de menos. Pese a estar delicada de salud, era una persona de una gran humanidad y con una gran fuerza interior, muy animosa, y aunque ya desde Hécuba, no había participado en ningún montaje, nunca dejaba de darnos ánimos y acompañarnos en el estreno. Ha dejado un gran vacío en el grupo, del que fue fundadora, y la recordamos con mucho cariño.
Tweet
